Historia 02Esmalte de porcelana

Belleza, baño y Bon Appétit!

El esmalte de porcelana, también llamado esmalte vitrificado, ha sido una forma de arte decorativa durante miles de años. Desde el antiguo Egipto al Japón contemporáneo, ha sido apreciado por su belleza, resistencia y versatilidad. El proceso de esmaltado implica fundir el vidrio en polvo en un sustrato. El polvo coloreado se calienta a 750 – 850℃, a esta temperatura se funde y puede ser aplicado al metal o en otras superficies compatibles. Cuando se enfría, se endurece y adquiere una superficie parecida al vidrio. En el siglo XIX, los fabricantes comenzaron a usar el esmalte para revestir productos, como bañeras, instrumentos de cocina y encimeras. Y ahora, Seiko Presage ha creado otra aplicación eterna.

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Solo en Japón El hombre del mínimo grosor, maestro de esmaltadoSolo en Japón El hombre del mínimo grosor, maestro de esmaltado

Durante casi medio siglo, Mitsuru Yokosawa ha estado expandiendo los límites del esmalte, dominando las técnicas respetadas desde antaño y creando paulatinamente otras nuevas. Al ir aumentado su experiencia, las capas de esmalte que era capaz de aplicar se fueron volviendo cada vez más finas. Yokosawa-san puede ahora aplicar un impoluto revestimiento de esmalte de solo 0,1 mm de grosor. Tal precisión no solo requiere de precisión visual excepcional, sino también de una habilidad aparentemente mágica para hacer ajustes extremadamente precisos en la composición del esmalte en base a las fluctuaciones de la humedad y las condiciones meteorológicas. Por lo que ciertamente, se requieren las técnicas de un mago para crear la superficie del nuevo Seiko Presage.

Proceso de esmaltado, paso a pasoProceso de esmaltado, paso a paso

  1. 1

    Pretratamiento

  2. 2

    Producción de
    esmalte

  3. 3

    Aplicación de
    esmalte

  4. 4

    Horneado

  5. 5

    Inspección y
    Transporte

Superficie de blanco eternoSuperficie de blanco eterno

Presentando un revestimiento de esmalte de un mero grosor de 0,1 mm, la elegante superficie blanca de Seiko Presage homenajea al primer reloj de pulsera de Japón: el 1913 Laurel. Asombrosamente, su blancura no desaparecerá con el tiempo. Aun con el paso de décadas, su Seiko Presage presentará la misma flamante apariencia que lució la primera vez que lo llevo puesto, gracias a la tradición eterna japonesa del esmalte de porcelana.